Smartmatic, una bomba de tiempo para Transcaribe

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En la que hace muchos años atrás fuera una pequeña empresa venezolana, que se convirtió en un emporio gracias al negocio electoral del vecino país, sorpresivamente se torció acusando al gobierno de Nicolás Maduro de fraude en las elecciones de la constituyente, se esconde un siniestro entramado que se extiende a los “Panamá papers” y a la amenaza ostensible del gobierno norteamericano de incluirla en la lista Clinton como colaboradora del chavismo.

Revisado el registro nacional de contratistas de Venezuela, se encuentra fácilmente la existencia de múltiples filiales y el status de que gozaba Smartmatic en ese país, donde se hizo a un último contrato por 52 millones de dólares luego de jugosos sobornos a  importantes funcionarios del gobierno bolivariano.

En las más importantes publicaciones periodísticas venezolanas han insistido y reclamado una explicación, del porque a la empresa de Antonio Mugica el CEO de Smartmatic le hicieron todos los pagos en dólares, mientras que en el resto de la población había extremas restricciones para el manejo de la divisa.

Esa firma de nacionalidad venezolana que de un momento a otro cambió de domicilio para Londres en el Reino Unido, es la misma que con cuantiosos problemas y líos jurídicos en varios países como Panamá por evasión fiscal figura hace varios años como socia accionista de Colcard, la empresa encargada del manejo y recaudo de electrónico de Transcaribe.

Como se sabe la Superintendencia de Industria y Comercio, mediante Resolución 18335 del 17 de abril pasado, dirimió de un solo tajo la querella interpuesta por la firma Smartmatic Internacional Holding B.V. en contra de la empresa Dataprom Equipamientos y Servicios de Informática, accionistas ambos de la empresa operadora de Transcaribe Colcard de recaudo y Gestión de Flotas de Transporte Publico, mediante la cual se pretendía por parte de Smartmatic desconocer al señor Nixon Navarro como gerente suplente de dicha empresa, en representación de Dataprom Ltd.  la otra empresa socia, y propietaria de toda la tecnología.

Según el fallo de la Superintendencia resolvió confirmar el acto administrativo de abstención No. 4755782 del 20 de enero del presente año mediante el cual la Cámara de Comercio de Cartagena, se abstuvo de inscribir el extracto del acta No. 1 del Comité de Administración del Consorcio Colcard, donde Smartmatic destituía a Nixon Navarro en su condición de gerente suplente y representante legal del otro consorciado Dataprom Ltd.

ALIANZA PELIGROSA 

Se conoció en ésta ciudad que Smartmatic pasó a ser propiedad de uno de los principales colaboradores de George Soros, el demoníaco especulador de origen húngaro acusado de provocar colapsos financieros como el de 2008 y creador del Open Society Institute, cuyo sistema de financiamientos pasó a ser una estructura global y denominarse Open Society Foundations.  La compañía anunció que la empresa tenía un nuevo chairman y accionista mayoritario, el lord británico Mark Malloch-Brown, hasta ese momento mano derecha de Soros, artífice de numerosas quiebras fraudulentas en diferentes países.

Ya con Smartmatic se ha intentado cobrar una suma de 5 millones de dólares al Distrito y a Transcaribe, por un supuesto reajuste de lucro cesante y por falsos gastos de incremento en una tecnología que no manejan, según lo denunció Fernando Jodra, el gerente español de Colcard que fue despedido por negarse a firmar los falsos balances.

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